Deslumbrantes juguetes son anunciados en la televisión, anunciando posibilidades infinitas de diversión. Pero cuando los papás llegamos a la juguetería, vemos el chuchuluco ese, y aún más, vemos los precios, dan ganas de sangolotear seriamente a alguien, quien sea.
Todos los papás sabemos que lo más divertido no es el juguete, sino la caja. Entonces, cuando vemos un artefactito de $5,700 cuya única misión en esta vida es lucir enorme, al menos yo, quisiera desgreñar a alguien.

Complicados diseños que lucen interesantes, pero que tienen dos míseros botones, muñecas anoréxicas y cabezonas con cara de bitches y labios de aspecto colagenoso, estereotipos de cajitas rosas para niñas y azules para niños. Ah, y los comerciales de niñas, todos bonitos y rositas. En cambio los de niños con merol y voz de gañán:

Complicados diseños que lucen interesantes, pero que tienen dos míseros botones, muñecas anoréxicas y cabezonas con cara de bitches y labios de aspecto colagenoso, estereotipos de cajitas rosas para niñas y azules para niños. Ah, y los comerciales de niñas, todos bonitos y rositas. En cambio los de niños con merol y voz de gañán:
-Hey miren, soy un machototote con musculotototes y una gran pistolota!
Yo paso.
V2.0 Un día para celebrar que hay niños en nuestra vida.
Después de casi hora y media de intentarlo, el asqueroso gasto de gasolina y la absurda contaminación que estaba provocando, la enana y yo estábamos francamente HARTAS y decidimos regresar.
Consejo: dicen que menos es más. La pasamos increíble: ella, enfundada en un tutú y con una corona de flores en la cabeza; yo, con brillitos en la cara. Fuimos a pasear, comimos fuera y terminamos con bigotes de chocolate, muertas de risa y felices.
Consejo: dicen que menos es más. La pasamos increíble: ella, enfundada en un tutú y con una corona de flores en la cabeza; yo, con brillitos en la cara. Fuimos a pasear, comimos fuera y terminamos con bigotes de chocolate, muertas de risa y felices.
V3.0 Un día para recordar a los otros niños
Como siempre me sucede, no puedo evitar pensar, como ya lo hizo la Redacción del Universal, en aquellos niños que no llegaron a este día o aquellos cuyo destino es desconocido.
¿Quién celebra a los niños en situación de calle?
¿Celebrarán a los niños maltratados?
¿Quién celebra a las víctimas de explotación sexual?
¿Cómo hubiera sido la vida de Ilse Michel si nunca hubiera llegado a Casitas del Sur?
¿Cómo hubiera sido la vida de los pequeños de ABC si vivieran?
¿Cómo celebrarían los dos pequeños asesinados en la carretera rumbo a Matamoros si alguien hubiera hecho alguna señal a sus padres para que se detuvieran?
¿Quién estaría celebrando a Paulette?
¿Seguirían jugando Blanca y Amabely fuera de su casa?
¿Alguien se acordará de celebrar a los niños de CAIFAC?
¿Y la niña de la maleta de la que ya nadie habla?
¿Qué harán los que sufren en silecio?
¿Cómo llegamos a esto?
Todos fuimos niños. ¿Será que ya no encontramos en nuestra propia niñez lo que ES ser niño?


Tu análisis es tremendo, es cierto, en algun momento se perdió la inocencia, los niños dejaron de ser niños para volverse pequeños adultos, las niñas quieren ser pequeñas señoritas y olvidan las muñecas.
ReplyDeletelos niños tienen modelos de conducta cada vez más dudosos y todo parece estar dirigido a un despertar prematuro.
si tienes chance consigue el libro S.L.U.T. generation, es aterrador