¿Por qué estoy tan asustada de ese librito de pasta dura con numeritos que cuentas días y meses? Es cierto que no he tenido una agenda en años pero es ridículo que ahora que tengo una vida suficientemente agitada temo escribir cualquier cosa sobre ella , tal vez es para mi como rayar un libro.
Quizá es el temor de perderla un día y que alguien la lea y profane de algun modo mi historia.
El primer evento a anotar en mi nueva y brillante agenda ha sido una fiestita de niños que me tiene particularmente emocionada a la que asisten mis amigas más cercanas de la universidad con sus respectivos bodoques... y es que esa primavera fue alocada...
El segundo evento anotado en mi agendita nueva, billante y mate, reluciente y negra es el recordatorio de que hoy debía presentarme en el Imán para resolver un problema con el ingreso a la UNAM. ¿Cómo te voy a olvidar...? Lo anoté por mera presunción, realmente no es algo que olvide fácilmente, incluso tengo presente en mi cabeza que el día 15 debo ir de nuevo.
Entonces, debe ser el temor de anotar cosas poco importantes y eso para mi representa todo un remolino, porque, ¿qué puede NO ser importante en mi vida? Es decir, yo la vivo y temo anotar algo porque podría parecerme poco importante ... ¿en MI vida?
Ok, creo que es pura obsesividad...
Gracias a la reflexión sobre la agenda, he estado evadiendo un asunto importante: mi hermano. Anoche lo llevé a una sesión de AA. Tuve que engañarlo y decirle: We, ¿qué harás el jueves? Vamos a una reunión...
El de inmediato accedió y yo cínicamente pensé que técnicamente no lo he engañado: era una reunión, solo no dije qué tipo de reunión. LLegamos y me escabullí del auto para hablar primero con el coordinador y finalmente, mi hermano comprendió de qué se trataba y únicamente alcanzó a decir: es una emboscada...
Lo dejamos ahí y regresamos hora y media más tarde... él se encontraba en estado de shock y yo nerviosa, no pude evitarlo. A pesar de la coraza que he desarrollado con gran maestría a los asuntos de casa, no pude evitar sentir compasión por él.
Curiosamente es el alcoholismo de mi hermano lo que ha empezado a crear ciertos nexos de nuevo con mi familia tan rota y disfuncional. La primer charla con mi tía en años, ha sido en estos días y a raíz de ello, y la primera vez que me agradece cualquier cosa en años ha sido hoy después de años de no cruzar palabras amables...
Me resisto a pensar que somos tan disfuncionales que solo mediante la enfermedad de uno de nosotros podemos unirnos, y prefiero pensar que somos aun algo funcionales al crear un nexo a partir de algo que pensé estaba muerto. En este momento pienso en el Rotten Garden...
Ese asunto del Rotten Garden, hace referencia a una escena de la película The Secret garden, donde una niña queda huérfana y es enviada al castillo e un tío que no conoce y queda bajo la tutela de una rígida insitutriz. Un día en los vastos jardines, descubre junto con el niño jardinero una puerta, y surge en ella la necesidad imperante de saber qué hay detrás. Después se encuentra con la sorpresa de que tiene un primo enfermo que todos mantienen en secreto y que resulta hipocondriaco gracias a los desprecios de su padre. Juntos descubren el jardín secreto al otro lado de la puerta: un lugar marchito y sin color. Una vez ahí, el niño jardinero corta una rama y les dice: No, no está muerto, solo está podrido... Y todos se dedican a renovarlo hasta dejarlo maravilloso.
Cabe mencionar que toda la película es blanco y negro, únicamente las escenas dentro del jardín secreto son a color. No contaré el final, pero creo que hoy descubrí que éste jardín en particular no está muerto...
Quizá es el temor de perderla un día y que alguien la lea y profane de algun modo mi historia.
El primer evento a anotar en mi nueva y brillante agenda ha sido una fiestita de niños que me tiene particularmente emocionada a la que asisten mis amigas más cercanas de la universidad con sus respectivos bodoques... y es que esa primavera fue alocada...
El segundo evento anotado en mi agendita nueva, billante y mate, reluciente y negra es el recordatorio de que hoy debía presentarme en el Imán para resolver un problema con el ingreso a la UNAM. ¿Cómo te voy a olvidar...? Lo anoté por mera presunción, realmente no es algo que olvide fácilmente, incluso tengo presente en mi cabeza que el día 15 debo ir de nuevo.
Entonces, debe ser el temor de anotar cosas poco importantes y eso para mi representa todo un remolino, porque, ¿qué puede NO ser importante en mi vida? Es decir, yo la vivo y temo anotar algo porque podría parecerme poco importante ... ¿en MI vida?
Ok, creo que es pura obsesividad...
Gracias a la reflexión sobre la agenda, he estado evadiendo un asunto importante: mi hermano. Anoche lo llevé a una sesión de AA. Tuve que engañarlo y decirle: We, ¿qué harás el jueves? Vamos a una reunión...
El de inmediato accedió y yo cínicamente pensé que técnicamente no lo he engañado: era una reunión, solo no dije qué tipo de reunión. LLegamos y me escabullí del auto para hablar primero con el coordinador y finalmente, mi hermano comprendió de qué se trataba y únicamente alcanzó a decir: es una emboscada...
Lo dejamos ahí y regresamos hora y media más tarde... él se encontraba en estado de shock y yo nerviosa, no pude evitarlo. A pesar de la coraza que he desarrollado con gran maestría a los asuntos de casa, no pude evitar sentir compasión por él.
Curiosamente es el alcoholismo de mi hermano lo que ha empezado a crear ciertos nexos de nuevo con mi familia tan rota y disfuncional. La primer charla con mi tía en años, ha sido en estos días y a raíz de ello, y la primera vez que me agradece cualquier cosa en años ha sido hoy después de años de no cruzar palabras amables...
Me resisto a pensar que somos tan disfuncionales que solo mediante la enfermedad de uno de nosotros podemos unirnos, y prefiero pensar que somos aun algo funcionales al crear un nexo a partir de algo que pensé estaba muerto. En este momento pienso en el Rotten Garden...
Ese asunto del Rotten Garden, hace referencia a una escena de la película The Secret garden, donde una niña queda huérfana y es enviada al castillo e un tío que no conoce y queda bajo la tutela de una rígida insitutriz. Un día en los vastos jardines, descubre junto con el niño jardinero una puerta, y surge en ella la necesidad imperante de saber qué hay detrás. Después se encuentra con la sorpresa de que tiene un primo enfermo que todos mantienen en secreto y que resulta hipocondriaco gracias a los desprecios de su padre. Juntos descubren el jardín secreto al otro lado de la puerta: un lugar marchito y sin color. Una vez ahí, el niño jardinero corta una rama y les dice: No, no está muerto, solo está podrido... Y todos se dedican a renovarlo hasta dejarlo maravilloso.
Cabe mencionar que toda la película es blanco y negro, únicamente las escenas dentro del jardín secreto son a color. No contaré el final, pero creo que hoy descubrí que éste jardín en particular no está muerto...

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